A mi perro no le gusta subirse al coche: ¿qué hago?

a tu perro no le gusta subirse al coche

¿Cómo se comporta tu perro al viajar en auto? Si no tiene miedo, y le encantan los viajes por carretera, no tendrás ningún problema. Pero ¿qué pasa cuando a tu perro no le gusta subirse al coche?, ¿qué se hace en esos casos?

Afortunadamente, existen métodos para ayudar a nuestros perros a superar este miedo y sentirse cómodos durante los trayectos en el carro. A continuación, te decimos cuál podría ser el origen del problema, además de algunos tips para intentar remediarlo.

 

Tuvo experiencias negativas en el pasado

Algunos perros asocian el automóvil con experiencias negativas, lo cual puede convertirse fácilmente en miedo. Los viajes traumáticos al veterinario, por ejemplo, podrían ser el origen del problema. Si tu perro asocia los viajes en auto con el veterinario, esos sentimientos pueden complicar el asunto.

Si adoptaste un perro de un refugio, eso aumenta la probabilidad de que haya tenido experiencias traumáticas que no conoces. Es posible que los únicos encuentros del perro con los viajes en automóvil fueran de la vez que lo abandonaron. Estas experiencias aterradoras también podrían explicar la fobia a los coches.

Del mismo modo, un perro que ha estado involucrado en un accidente automovilístico o atropellado puede tenerle terror a los vehículos.

 

Olores extraños dentro

Quizá a tu perro no le gusta subirse al coche porque tu carro huele extraño, porque o tiene algún olorcillo que le desagrada. Recuerda que un can pueden detectar aromas más allá de las capacidades de los humanos.

Algunos olores pueden ser tan insoportables para él o ella, sin importar que tu auto esté recién lavado, pues puede que siga percibiendo el tufillo. Si tienes este problema, quizá puedas ayudarte con un desodorante que sea amigable para canes.

 

Sensación de abandono

¿Alguna vez has dejado a tu perro en el auto mientras corres a la tienda o a algún otro lugar? Si lo has hecho, es posible que le afectara más de lo que crees, desarrollando complejo de abandono y llorando cada que se repita la dinámica.

Otra variante de esto sucede si lo llevaste en carro para encargarlo mientras te ibas de vacaciones, para fumigar o por alguna otra situación.

a tu perro no le gusta subirse al coche

 

Podría estar enfermo o lesionado

Si a tu perro no le gusta subirse al coche, intenta descartar con un veterinario la posibilidad de que esté enfermo. Los canes se parecen a las personas; cuando son mayores o padecen una afección médica, entrar y salir del automóvil puede ser doloroso e incómodo.

Además de brindarle la atención médica que necesita, puedes abordar este problema con rampas o escalones especiales.

 

Simplemente se siente incómodo

Llevarlo a un viaje demasiado largo puede haber sido otra cosa que lo dejó muy incómodo. Tal vez no te detuviste lo suficiente o no lo dejaste caminar. O tal vez simplemente se aburrió y se puso ansioso.

Lee también: Ansiedad por separación en tu perro – Causas, síntomas y cómo lidiar con ella

 

Pasos para solucionar el problema

La clave para que un can pierda el miedo a viajar en carro podría estar en acercarlo gradualmente en la experiencia, incluyendo muchos refuerzos positivos, como caricias o premios.

Si a tu perro no le gusta subirse al coche, esto puede estar relacionado con el mareo. La buena noticia es que existe una solución bastante fácil, ya que los canes pueden tomar algunos medicamentos para aliviar el mareo por movimiento. Consúltalo con tu veterinario, y procura también subirlo si acaba de comer o si le acabas de dar un medicamento.

Si el miedo no viene del mareo, quizá haya que revisar de nuevo la situación. Preséntale lentamente el automóvil y crea una asociación positiva con la experiencia. Esto podría ayudarlo a disfrutar de los viajes.

Comienza por atraer al perro hacia el coche en lugar de arrastrarlo; acércalo lentamente con premios y elogios. Para una fobia leve a los autos, es posible que puedas hacer que camine hasta el automóvil con tan solo unas pocas sesiones de entrenamiento.

Para fobias más severas, podrías requerir varios días de esfuerzo, y tendrás que ser paciente. Comienza abriendo todas las puertas para que tu perro no se sienta atrapado dentro. Esto a menudo funciona mejor si las personas favoritas del perro trabajan en equipo, usando premios y cariños.

Ten un momento especial de vinculación con el perro dentro del automóvil. No te apresures a cerrar las puertas y encender el motor.

a tu perro no le gusta subirse al coche

Si a tu perro no le gusta subirse al coche, haz pausas, tómate tu tiempo, y enciende el motor suavemente, para que el perro se acostumbre al sonido.

Tan pronto como el auto esté en marcha, dale algunos premios a tu perro y háblale en tono alentador; luego apaga el motor. Repite esto varias veces hasta que el perro se sienta completamente cómodo con el motor en marcha.

Inicia con pequeños viajes a lugares familiares para él o ella. Gradualmente, recorre distancias más largas. Llévalo a destinos divertidos.

Pero, ante todo, el primer viaje largo en auto no puede ser al veterinario —esto es una muy mala idea—. En vez de eso, llévalo al parque para perros, la playa, con un amigo o a un lugar que sepas que le gusta.

Es posible que debas retroceder unos pasos si tu perro vuelve inesperadamente a comportamientos temerosos, lo cual también está bien. Es mejor ir despacio para evitar reforzar el trauma.

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