¿Por qué tu perro no quiere comer?

perro no quiere comer

No importa la experiencia que tengas cuidando mascotas, siempre será angustiante cuando tu perro no quiere comer. Existen diversas razones para la pérdida de apetito de un cachorro, por lo que resulta importante determinar la causa para resolver el problema lo más pronto posible.


Está enfermo

Cuando un perro no quiere comer, la causa más común suele ser alguna enfermedad, especialmente si presenta otros síntomas al mismo tiempo.

Aunque la pérdida de apetito no necesariamente indica la presencia de una enfermedad grave, nunca está demás acudir con un veterinario para descartar algo grave, como cáncer, alguna infección sistémica, dolor, problemas hepáticos o insuficiencia renal.


Tiene un problema dental

Los problemas dentales a menudo provocan que tu perro no quiera comer y, al igual que el dolor de muelas en los humanos, es posible que se estrese por la sensación en sus dientes.

Si tu perro no quiere comer por un problema dental, sería una buena idea que el veterinario revise su hocico para así detectar cualquier anomalía, desde una caries o absceso hasta una cosa atascada entre los colmillos o encías.


Está ansioso

En ocasiones, un perro no quiere comer debido a la ansiedad por separación, como cuando pasas demasiado tiempo fuera de casa o vas a trabajar. Es posible que algunos no quieran probar bocado hasta ver a su dueño, incluso tendiendo el plato frente a ellos.

Cuando tu can no come debido al estrés o la ansiedad, sus hábitos de alimentación deben volver a la normalidad tras unos días de suspender el factor que le alteraba.

Algunos perros pueden necesitar apoyo adicional para afrontar sus ansiedades, y es posible que tengas que hablar con tu veterinario o con un conductista canino sobre el tema.

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Efecto secundario de un medicamento

Cuando un perro se encuentra bajo tratamiento por alguna afección o enfermedad, ciertos medicamentos o tratamientos —como la quimioterapia— pueden causar náuseas o inapetencia. Las vacunas también provocan falta temporal de apetito.


Lo estás sobrealimentando

Cuando un perro no quiere comer, la razón puede estar relacionada con la cantidad de alimento que recibe a diario. Quizá te estés pasando un poco a la hora de darle premios o servirle su ración.

En estos casos, lo que parece un apetito suprimido simplemente significa que tu cachorro está sobrealimentado. Intenta observar detenidamente cuánto le estás dando de comer y en caso de ser necesario pídele a un veterinario una tabla de calorías y consejos para nutrirlo de forma adecuada.

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Lee también: Cuánto debe comer un perro según su edad y su peso


Cambios en su entorno

Los cambios de entorno o de rutina pueden alterar a algunos canes y hacer que dejen de comer por un tiempo. Si el tuyo ha experimentado un evento estresante recientemente, esta puede ser la causa. Normalmente, una vez que se acostumbre a la nueva situación, sus hábitos alimenticios regresarán a la normalidad.


Es una maña

Cuando un perro no quiere comer pero no desprecia todo, sino que solo rechaza ciertos alimentos, es una buena señal, y quizá no sea nada, pues podría tratarse de una maña.

Si este es el caso, quizá te encuentres ante un pequeño tramposo que solo quiere premios. Este problema tiende a ocurrir con mayor frecuencia en perros que han sido alimentados con una amplia variedad de alimentos o que reciben comida por debajo de la mesa, o fuera de horario.

Así que no te asustes, ya que, cuando los perros se acostumbran a recibir muy seguido alimentos humanos, es posible que rechacen sus croquetas.


¿Qué hacer para remediarlo?

Hay muchas cosas que puedes intentar ante un perro no quiere comer antes de acudir al veterinario.

Si se trata de un problema relacionado con una maña o algo del comportamiento, intenta lo siguiente:

  • Reduce el consumo de premios.
  • Aliméntalo en un horario regular, al menos dos veces al día.
  • Juega con él o ella durante la hora de la comida.
  • Sácalo a pasear antes de comer.
  • Dale un alimento variado; cambia su plato, o dale en otra habitación.

Si la pérdida de apetito del can es causada por una enfermedad, el veterinario deberá recomendarte una dieta especial mientras atiende el problema de salud.  

Si tu perro ya está enfermo, no lo obligues a seguir la dieta prescrita. En vez de eso, considera algunas alternativas que el veterinario autorice. En casos más graves, este puede recetar estimulantes del apetito, quizá una dieta líquida con jeringa o insertar una sonda de alimentación.

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